El primer paso para refrescar un ambiente es identificar el "Modo Frío" en el control remoto. Aunque parezca obvio, muchos dispositivos modernos ofrecen múltiples funciones (des humidificador, ventilador, automático, calefacción) que pueden confundir al usuario. En la mayoría de los controles, este modo se representa con un icono de un copo de nieve o la palabra "Cool". Una vez seleccionado este modo, el siguiente factor crítico es la configuración de la temperatura. Existe un mito popular de que poner el aire acondicionado a 16°C enfriará la habitación más rápido; esto es falso. El aparato enfría a una velocidad constante, y establecer una temperatura extremadamente baja solo forzará al compresor a trabajar indefinidamente, aumentando el consumo energético y el riesgo de averías. La temperatura ideal, recomendada por expertos en eficiencia energética, oscila entre los 24°C y 26°C. Este rango garantiza confort térmico sin generar un choque térmico excesivo al salir al exterior.